Congeladores Comerciales
Compra y vende congeladores comerciales en Guatemala.
En una tienda de barrio el congelador se gana el lugar con cosas pequeñas: chocobananos bañados a mano, bolsas de hielo, paletas para los patojos que salen de la escuela. Restaurantes y carnicerías piden el otro extremo: un vertical de acero inoxidable que guarde el pollo de la semana o un horizontal hondo para cortes enteros. Aquí aparecen, nuevos y usados, congeladores horizontales de tapa sólida o de vidrio, verticales y vitrinas para helado. Muchos de los horizontales que se venden en Guatemala son duales y pasan de congelar a enfriar con una perilla, así que pregunte al vendedor en qué modo lo ha tenido trabajando.
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Congeladores horizontales, tapas de vidrio y el modo dual:
el congelador horizontal, al que casi todos aquí le dicen freezer, carga con el trabajo en los negocios pequeños. El frío se asienta dentro de la caja y no se va cuando se abre la tapa, así que guarda más por el mismo dinero que cualquier equipo de puerta frontal. Mabe, Frigidaire y GRS son las marcas de la mayoría de los blancos. La tapa de vidrio, corrediza o curva, convierte la caja en exhibidor de helados y paletas, pero esos modelos trabajan menos fríos y están hechos para mantener congelado lo que ya viene congelado, no para congelar carne fresca. El dual, que también enfría, le sirve a la tienda que vende hielo en el calor y bebidas frías el resto del tiempo. El congelador vertical cambia capacidad por alcance. El de acero inoxidable y puerta sólida está en las cocinas de restaurante; el de puerta de vidrio luce papas congeladas en los minisúper. Cada vez que se abre, el frío se escapa por abajo, así que un vertical depende del empaque de la puerta mucho más que un horizontal. Lo que solo necesita mantenerse frío va en refrigeradores comerciales, y las estufas y freidoras que el congelador abastece están en electrodomésticos de cocina comerciales.
Un congelador horizontal cuando se va la luz:
fuera de la capital, una tormenta puede dejar sin energía por horas. Lleno y con la tapa cerrada, un horizontal aguanta congelado mucho más que un vertical. La luz que regresa de golpe daña más que el corte, al compresor y a la tarjeta de los modelos digitales, así que un protector de voltaje es un gasto pequeño, en Petén igual que en Jutiapa. Pregunte al vendedor si lo tuvo conectado a uno: el que aguantó años de picos sin protector ha tenido una vida más dura de lo que dice su pintura.
Tubos sellados y el precio de un horizontal:
nuevos, van desde unos Q3,500 el pequeño hasta cerca de Q8,000 los grandes que llena una carnicería, y el de tapa de vidrio cuesta más que uno de tapa sólida del mismo tamaño. Con nuevos a esos precios, el valor de uno usado está en su circuito sellado. En un horizontal los tubos van dentro de las paredes, bajo la espuma, así que una fuga ahí no se parcha como en la tubería expuesta de una refrigeradora, y la reparación casi siempre sale más cara que el congelador. Pague por la prueba de que congela, no por el año que dice la placa.
Escarcha, tapas y paredes de un congelador usado:
pida que lo dejen trabajando vacío desde la noche anterior con una botella de agua adentro, que al llegar usted debe estar hecha hielo. Toque las paredes de afuera: en casi todos los horizontales se sienten tibias, porque por ahí sale el calor, y si siguen frías mientras el compresor zumba, es señal de que le falta gas. Mucha escarcha en una esquina o en el borde dice que el empaque ya no sella o que las bisagras se vencieron. Busque raspones en la pared interior: quien quita el hielo con cuchillo a veces perfora el tubo de atrás, y ese congelador ya no tiene remedio. El óxido en el piso, por agua de descongelado o salmuera de mariscos, le dice cómo lo cuidaron.
Pies cúbicos, llaves y una foto del termómetro en el anuncio:
indique la capacidad en pies cúbicos, el largo y el fondo por fuera, si es dual o solo congelador y si la chapa todavía tiene sus llaves. Fotografíelo trabajando con un termómetro legible adentro, y luego la pared interior, el empaque y la placa. Cuente qué guardaba, porque uno que tuvo camarones pide otra limpieza que uno que tuvo paletas, y diga si está en primer piso, porque un horizontal grande es incómodo en gradas. Descongélelo el día antes para que viaje seco, y avísele al comprador que en su nuevo lugar le deje un palmo de aire alrededor, porque el horizontal bota el calor por sus propias paredes.