Kitesurf

Compra y vende equipo de kitesurf en Guatemala.

En Guatemala el kitesurf se hace en lagos de altura más que en la playa. Amatitlán, al sur de la capital, tiene agua plana y una brisa térmica suave. En Atitlán sopla un viento del sur más parejo frente a la Isla de los Gatos hacia el final del año, pero su orilla es de piedra y casi todos salen en lancha. A esa altura el aire es más delgado y el mismo kite jala menos, así que en los lagos se vuela uno más grande, y un hidrofoil sigue avanzando las tardes en que la brisa afloja. El equipo se anuncia nuevo y usado, del kite suelto al set completo con barra.

Kites de tubos, kites de cajones y la talla que se vuela en altura:

casi todos los que salen al agua son inflables de borde de ataque, de marcas como Duotone, Cabrinha, North o Core. Se inflan el borde delantero y las varillas, y ese aire mantiene el kite a flote y deja relanzarlo después de una caída. El kite de cajones, o foil, no lleva tubos: sus celdas se llenan al volar, así que se guarda en poco espacio y jala bien con brisa floja, pero cuesta mucho más levantarlo cuando cae al agua. La talla depende de tu peso, del viento y también de la altura: en Amatitlán y Atitlán el aire es más delgado que en la costa del Pacífico y la misma tela jala menos, así que quien usa una talla en la playa suele necesitar la siguiente en el lago.

Twin tips, tablas de surf e hidrofoils bajo el kite:

la twin tip, simétrica y con footstraps, es en la que aprende todo el mundo y la que traen casi todos los equipos usados. Una direccional, que se maneja como tabla de surf, solo vale la pena donde hay olas; las tablas para remarlas están en surf. Un hidrofoil, un mástil con alas debajo de una tabla corta, te saca del agua y avanza con un viento demasiado flojo para la twin tip: en una tarde floja en Amatitlán, es navegar o quedarse en la orilla. Cuesta más aprenderlo, así que viene después de la twin tip, no en su lugar. Las botas y fijaciones hechas para el jalón de una lancha están en wakeboard.

Barras, líneas y arneses que le queden al kite:

la barra dirige el kite y lleva el sistema de seguridad: el chicken loop donde te enganchas, el quick release que lo suelta y el leash que mantiene el kite amarrado a ti cuando ya perdió potencia. Una barra vuela mejor con kites de su misma marca y configuración de líneas, así que pregunta con cuáles se usó. El arnés de asiento, con correas en las piernas, va más abajo que el de cintura y no se sube, algo que agradecen los principiantes.

Apretar el borde de ataque de un kite de segunda:

pide que lo tengan inflado cuando llegues y vuelve a él al terminar de revisar lo demás. Si se ablandó, hay una cámara o una válvula que pierde aire. Busca raspones en el borde de ataque y las puntas por aterrizajes en piedra, que la orilla de Atitlán reparte sin piedad. Toca la tela: la nueva cruje, y la que pasó muchas horas bajo el sol fuerte del altiplano queda opaca, blanda y estirada. Revisa que la brida y los pigtails no estén deshilachados. En la barra, dispara el quick release varias veces y fíjate que abra limpio y se vuelva a armar sin trabarse; luego busca grietas en el chicken loop y desgaste en la línea de depower. Pasa cada línea entre los dedos buscando cortes y nudos. En una twin tip, revisa que los cantos no estén rajados ni el laminado levantado junto a los insertos de los footstraps. En un foil, busca corrosión entre el aluminio y los tornillos donde el mástil se une al fuselaje. Las cámaras de repuesto y las piezas de barra no se consiguen fácil en el país, así que un kite con su kit de reparación y una barra completa valen más.

Talla del kite, largo de líneas y medidas de la tabla en el anuncio:

pon marca, modelo, año y talla en metros cuadrados de cada kite, si trae barra y el largo de las líneas, y las medidas de la tabla. Di qué va en la mochila: bomba, leash, kit de reparación, válvulas de repuesto. Fotografía el kite inflado y extendido sobre grama, cada válvula y cada parche, el quick release y la base de la tabla. Las fotos muestran el desgaste pero no cómo vuela, y Amatitlán queda tan cerca de la capital que quien compra puede ir a verlo volar una tarde con brisa: ofrécelo, o manda un video corto del kite en el aire.