Motores Fuera De Borda
Compra y vende motores fuera de borda en Guatemala.
Un fuera de borda es toda la propulsión de la lancha en una sola pieza: bloque, pata y hélice, prensados o atornillados al espejo y fáciles de quitar cuando toca taller o cambio de dueño. Por eso cambian tanto de manos. Los anuncios van desde el cuatro tiempos portátil, nuevo o usado, que uno carga solo hasta el cayuco, pasando por los motores de caña de las lanchas pesqueras, hasta los de control remoto que van en lanchas de pesca deportiva. En el Pacífico, donde muchas lanchas salen reventando las olas desde la playa, lo que define a un motor usado es si alguna vez se ahogó.
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Motores portátiles, de caña y de control remoto:
cada tamaño hace un trabajo distinto. El portátil trae el tanque integrado y una sola persona lo baja del carro a la playa; mueve cayucos, botes de aluminio y el auxiliar de un velero. El de caña es el motor de trabajo: se maneja con la palanca, tiene fuerza para una lancha pesquera cargada y es tan sencillo que el mecánico del caserío lo mantiene andando. El de control remoto se gobierna desde una consola con cables o sistema hidráulico y va en lanchas de pesca deportiva y de tours, muchas veces en pareja. Para comparar un fuera de borda con un intraborda con pata o un diésel intraborda, sube un nivel a motores de barco.
Caña, arranque eléctrico y trim en la lancha:
pesan más que la marca. Con caña, el motor es independiente y se pasa fácil a otra lancha; el control remoto pide consola y sale más caro de instalar. El arranque eléctrico implica llevar batería y un sistema de carga que funcione, y se agradece en un motor pesado que cuesta jalar con oleaje. El levante manual basta en un motor chico, pero en uno grande conviene el trim hidráulico para subir la pata cuando arrastran la lancha por la arena. Muchos motores de caña traen además una posición para aguas bajas, para pasar despacio por manglares o la boca de un río sin pegar fondo.
Precio de un cuatro tiempos portátil, nuevo y usado:
uno nuevo del tamaño más pequeño arranca en unos Q8,000, y un motor de 6 HP para bote auxiliar anda por los Q15,000. Los motores chicos pierden menos valor que los grandes porque el comprador puede meterlo en un tonel y oírlo arrancar antes de pagar, así que un portátil usado en buen estado se vende cerca del precio nuevo mientras ese modelo siga a la venta. Uno grande de control remoto es difícil de probar en el momento, así que su precio depende del historial de servicio y del uso. Un motor que pasó tiempo bajo agua salada vale por sus piezas, aunque se vea bien por fuera.
Señales de un motor ahogado:
casi siempre vienen de una salida por la reventazón que terminó mal, y quedan a la vista. Quita la tapa del volante y busca costra de sal u óxido en el volante y en el motor de arranque, y sulfato verde en los conectores. Saca una candela y mira el cilindro por si tiene óxido. Las bisagras de levante y giro trabadas, las rajaduras en la prensa y el cilindro del trim sudando aceite son el otro desgaste de un motor que vive en la playa, y la pintura ampollada alrededor de la culata delata un recalentamiento. Pregunta dónde trabajó: el motor de una lancha de pasajeros o de tours hace jornadas largas a fondo, mientras que el de fin de semana tiene pocas horas pero pasa meses parado. Después, ponlo a andar. Pide que no lo calienten antes, arráncalo en frío dentro de un tonel con agua dulce y mételo en avance y en reversa. Debe quedarse estable en mínimo y cambiar de marcha sin golpes. Si solo te falta una pieza, busca directo en repuestos de motores de barco.
Ahogado o no, mar o lago, caña o remoto:
dilo en el anuncio, porque quien lo lea va a calcular si el motor vale el viaje. Cuenta si alguna vez se hundió o se volteó en la reventazón y qué se hizo enseguida. Detalla lo que incluye: tanque, manguera, hélice y, en un motor de control remoto, la caja, los cables y los relojes. Fotografía los dos lados, la pata, la hélice y la placa de la prensa, y graba un arranque en frío y un cambio de marcha en el tonel. Si lo enjuagabas con agua dulce después de cada salida y cambiabas los ánodos a tiempo, dilo; lo necesario para eso está en mantenimiento del barco. Quien venga de Mazatenango a Tulate, o de Zacapa hasta Mariscos, quiere verlo arrancar en frío y entrar en marcha, así que ten el tonel lleno y gasolina fresca en el tanque antes de que llegue.