Veleros
Compra y vende veleros en Guatemala.
La mayoría de los veleros en Guatemala se bajan a mano por una rampa: Optimist, ILCA, Sunfish y catamaranes Hobie 16, las clases que la asociación nacional de vela corre desde Los Sauces, en el lago de Amatitlán, y lleva a regatas por Centroamérica. En el otro extremo están los veleros de crucero y los catamaranes que esperan en Río Dulce, muchos llegados del extranjero y puestos a la venta al terminar el viaje. Nuevos o usados, se juzgan de forma muy distinta: un bote de vela ligera, por su casco y sus papeles de clase; uno de crucero, por lo que costaría cambiarle la jarcia, las velas y el motor.
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Optimist, ILCA, Sunfish y Hobie 16:
son las clases de vela ligera que se corren en Guatemala, y por eso las que conviene comprar si alguien en la familia piensa competir. En el Optimist, un bote individual, los niños aprenden y compiten hasta la mitad de la adolescencia, y muchos pasan directo al ILCA. El ILCA es el Laser con otro nombre: un casco que dice Laser es el mismo bote, y ese casco admite tres aparejos, ILCA 4, 6 y 7, con distinta vela y distinto tramo bajo del mástil, así que el regatista crece dentro de la clase cambiando de aparejo y no de bote. El Sunfish es una tabla plana y noble con vela latina, buena para adultos que empiezan, y el Hobie 16 es un catamarán de playa para dos, con trapecio y sin orzas, que se bota desde la arena y casi siempre viaja en un remolque para barco. Un bote de una clase que nadie corre en el país navega igual de bien pero cuesta mucho revenderlo, y uno de escuela en plástico rotomoldeado aguanta golpes pero no le sigue el paso a un casco de fibra de regata.
Veleros de crucero en Río Dulce, monocasco o catamarán:
el catamarán da cubierta plana, espacio para una familia y dos motores; el monocasco cuesta mucho menos para su eslora, ciñe mejor y sale más barato de varar y amarrar. Los monocascos que se venden en el río suelen ser de los setenta y ochenta, de unos 37 a 43 pies, y se ofrecen por entre US$30,000 y 70,000. Un catamarán de serie de los años dos mil pide varias veces eso, y solo un catamarán británico viejo y más pequeño se acerca al precio de un monocasco. El chárter y quienes viven a bordo sostienen el precio del catamarán; un monocasco viejo vale sobre todo por su motor, su jarcia firme y sus velas, las tres cosas más caras de reponer.
Un bote ligero se juzga por la cubierta y un crucero por la jarcia:
en un ILCA, presiona la cubierta alrededor de la base del mástil y el piso de la bañera. Un punto blando o que cruje indica que el núcleo se despegó, y el agua que entra vuelve pesado el casco: abre la tapa de inspección y mira. En un Hobie, presiona los dos cascos buscando partes blandas y revisa los fondos, gastados de arrastrarlos por la playa. Un Optimist que se vende para regata debe conservar la placa del constructor y su certificado de medición. Pon cualquier vela contra la luz: si ya se ablandó y se estiró, perdió su forma, por limpia que se vea. En un velero de crucero, pregunta cuándo se cambió la jarcia firme, busca óxido que escurre de los terminales del cable y filtraciones en los cadenotes, y tantea la cubierta junto a candeleros y herrajes. Arranca el diésel en frío y mira el barco en seco, con la unión de la quilla, antes de acordar precio. Si pasó meses cerrado en el río, abre los cofres y mueve a mano las válvulas de fondo. Antiincrustante, epoxi y gelcoat para lo que encuentres están en mantenimiento del barco.
Número de vela, inventario y la pregunta del carro de varada:
los botes ligeros cambian de dueño cuando el niño sube de clase; los cruceros, cuando el dueño deja de navegar o regresa a su país. Para un bote ligero, indica clase, constructor, año y número de vela, aclara si compitió o fue de escuela y di qué velas, orzas, palos y fundas van incluidos. Fotografía la cubierta, el fondo y las orzas. Para un crucero, escribe el inventario completo con horas de motor, edad de velas y jarcia y fecha de la última varada, ten listos los papeles y cuenta con que el comprador querrá sacarlo del agua y navegarlo antes de pagar. Quien llega por un Optimist querrá saber si el carro de varada va incluido, porque el casco viaja en la palangana de un picop con la compuerta abajo y los palos amarrados encima, y una familia que baja desde Antigua tiene que venir en el vehículo adecuado.