Motos Acuáticas PWC
Compra y vende motos acuáticas en Guatemala.
Una moto acuática en Guatemala vive en un lago del altiplano o en el Pacífico, entrando por la reventazón sobre la arena negra volcánica, y la costa castiga mucho más su bomba. Hay modelos livianos de dos plazas, motos de tres plazas para jalar un tubo, máquinas de lujo con supercargador y alguna que otra de pie, de Yamaha, Kawasaki y Sea-Doo, nuevas y usadas. Algunas usadas se compraron en Estados Unidos y se trajeron al país, así que el número de casco y los papeles que lo respaldan pesan tanto como las horas. Una moto de costa y una de lago del mismo año casi nunca valen lo mismo.
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Motos acuáticas rec-lite, de tres plazas y con supercargador:
cada tipo le sirve a un piloto distinto, y con la primera es fácil equivocarse. Las rec-lite, como la Sea-Doo Spark o la Yamaha EX, son cortas, livianas y sencillas, con espacio para dos y un motor que pasea bien pero se queda corto al jalar a un adulto en esquí. Las recreativas de tamaño completo, como la Yamaha VX, la Kawasaki STX o la Sea-Doo GTI, llevan a tres y jalan un tubo sin esfuerzo. Las de lujo y alto rendimiento, como la Sea-Doo RXT, la Yamaha FX o la Kawasaki Ultra, traen motores más grandes, muchas veces con supercargador, y cascos largos que van estables en el oleaje del Pacífico. Para pescar o cruzar un lago con la familia y equipo, te sirve más una lancha a motor.
Salidas desde la playa, la bomba y la refrigeración:
cómo entra la moto al agua pesa más que sus caballos de fuerza. En el Pacífico casi no hay puertos de recreo, así que las motos se botan desde la playa, y la arena negra volcánica es fina y dura. Si se arranca en agua bajita, la toma se traga esa arena, que raya el anillo de desgaste y gasta el impulsor hasta que la moto pierde agarre. Si se lleva caminando hasta el agua a la cintura antes de encenderla, o vive en un muelle de lago, o se bota desde un remolque en rampa, la bomba dura mucho más. La refrigeración decide cuánto daño hace la sal: los motores Yamaha y Kawasaki se enfrían con la misma agua en la que flota la moto, así que una que no se lava con agua dulce se corroe por dentro, mientras que las Sea-Doo grandes recientes usan un circuito cerrado que mantiene el mar fuera del motor.
Lo que cuesta una moto acuática nueva y lo que vale una trabajada:
una rec-lite de entrada arranca alrededor de Q100,000 nueva, y las de lujo con supercargador cuestan más o menos el doble. En usadas, la bomba y las horas mueven el precio más que el año. Una de lago, guardada bajo cobertor y con anillo de desgaste nuevo, conserva bien su valor. Una que pasó temporadas entrando y saliendo de una playa del Pacífico, o trabajando en renta, debe tener un precio que cubra la reparación de la bomba y la corrosión que traiga. Un historial de inundación le baja el valor otra vez, por limpios que se vean los plásticos.
Bomba rayada, agua en el casco y un pasado de inundación:
lee las horas en la pantalla y mira la bomba por debajo: una rejilla de toma doblada, aspas del impulsor mordidas o huecos visibles alrededor del anillo de desgaste son señal de arena y piedras. Levanta el asiento, donde agua estancada, costra de sal en el escape o conectores verdosos necesitan explicación. Una moto comprada en una subasta de salvamento en Estados Unidos pudo darse por pérdida tras una inundación, y eso deja una línea de lodo seco dentro del casco, tierra en la toma de aire y cables sulfatados. Compara el número de identificación del casco, en la popa, con los papeles, y no sigas si está limado o vuelto a marcar. En el agua debe arrancar en frío, planear limpio y aguantar el acelerador a fondo sin que suban las revoluciones mientras cae la velocidad. Una Sea-Doo necesita su llave codificada, porque una nueva hay que programarla para esa unidad.
Un anuncio de moto acuática con su bomba, papeles y llaves:
pon marca, modelo, año y horas, y cuenta cómo entraba al agua: desde una playa del Pacífico, desde remolque en una rampa o desde un muelle de lago. Anota lo que se ha cambiado, como el anillo de desgaste, el impulsor o la batería, y di con claridad si se importó usada. Fotografía el motor con el asiento levantado, la bomba por debajo y el número de casco. Indica cuántas llaves o cordones incluye y si el remolque entra en el trato. Quien baja desde Chimaltenango querrá verla arrancar en frío y andar, así que aclara dónde se puede meter al agua para probarla.