Escritorios
Compra y vende escritorios en Guatemala.
En Guatemala las clases terminan antes de las fiestas de fin de año, y las vacaciones largas antes del regreso a clases mueven los escritorios de estudio: el que a un patojo ya le quedó chico se vuelve el primero de otro. El resto del año manda la oficina en casa: un escritorio en L para armar convierte una esquina en lugar de trabajo, y los elevables eléctricos, muchos traídos de Estados Unidos, aguantan mejor su valor de segunda mano que cualquier mueble de aglomerado. Casi todos son de aglomerado sobre acero, así que de qué está hecho y si ya lo desarmaron importa tanto como su apariencia.
El escritorio para laptop y el escritorio para monitor:
se distinguen sobre todo por el fondo, la primera medida que hay que revisar. Los escritorios compactos de estudio, de los que caben junto a la cama, a menudo solo dan para una laptop. Un monitor con el teclado completo enfrente pide una cubierta más profunda, y el gamer se la da, junto con más ancho y superficie tipo fibra de carbono. Los fijos quedan más o menos a la altura de la mayoría de mesas de comedor, demasiado alto para un niño de primaria si no tiene reposapiés o una silla más alta. La mesita de la impresora va con las mesas auxiliares, y la silla es otra decisión, entre las sillas de oficina.
Escritorios en L, con el retorno a la izquierda o a la derecha:
el lado corto va donde lo pida la esquina. Muchos para armar se pueden montar de las dos formas, pero no todos, así que confírmelo antes de comprar uno para una pared en particular. La melamina es la forma más barata de tener mucha superficie. El vidrio se ve más liviano en un cuarto pequeño, pero enseña cada raya y cada huella.
Escritorios elevables de un motor o de dos:
el número de motores es lo que más separa un elevable barato de uno bueno. Con un solo motor, una barra mueve las dos patas; con un motor en cada pata, carga más peso y se mece menos cuando está arriba. Las patas con una etapa telescópica extra bajan más y suben más, algo útil si lo comparten un adulto alto y un adolescente. Muchos vienen de Estados Unidos, medidos en pulgadas, y la estructura suele venderse sin cubierta, así que un anuncio puede ser solo la base.
La estructura, no la cubierta, pone el precio del escritorio:
nuevo, un escritorio en L de melamina para armar arranca en unos Q700, y un elevable eléctrico de ancho normal anda entre Q2,000 y Q2,500. El aglomerado agarra peor los tornillos cada vez que se vuelve a armar, así que uno de melamina pierde buena parte de su valor en la primera mudanza, y con un precio de partida tan bajo queda poco margen para rebajar. Una estructura elevable que sube y baja bien conserva mucho más, porque los motores y la caja de control son lo que se pagó, y una cubierta rayada se cambia por poco.
Dónde falla un escritorio de aglomerado y dónde falla un elevable:
en las gavetas y las patas el primero, en las columnas y la electrónica el segundo. Abra cada gaveta hasta el fondo: los rieles de balines corren suave y cierran parejo, mientras que las rueditas plásticas son las que se traban. Las patas de aglomerado que pasaron años junto al trapeador se hinchan y se descascaran sin remedio. En un gamer, el acabado tipo fibra de carbono es una película impresa, y si se levanta en la orilla ya no para; conecte las luces LED o la regleta integrada antes de pagar. En vidrio, pase el dedo por todos los cantos, porque un despostillado en vidrio templado puede ser por donde después estalla. Un elevable tiene que hacer todo su recorrido frente a usted, de lo más bajo a lo más alto y de regreso, con las dos patas parejas y sin golpes al pasar las etapas, y con el control, la caja de control y los cables completos.
El escritorio de estudio que su hijo ya dejó, publicado antes del nuevo ciclo escolar:
encuentra comprador más fácil durante las vacaciones largas, cuando los papás arreglan el cuarto para el siguiente grado. Dé ancho, fondo y alto, diga de qué lado va el retorno de un escritorio en L y si se puede invertir, y aclare si lo entrega armado. Armado quizá no baje por una escalera angosta: mida la puerta por donde va a salir. Si es elevable, un video corto subiendo y bajando dice más que cualquier foto. Quien venga desde Amatitlán o Santa Catarina Pinula querrá saber antes de salir si cabe acostado en un carro o si hace falta un picop.