Disney Princesas

Compra y vende muñecas de princesas Disney en Guatemala.

Las muñecas de princesas Disney siguen a las películas: Cenicienta y Aurora con vestido de gala, Ariel con su cola, Moana con su cerdito Pua, y Elsa y Anna de Frozen, que comparten estante aunque oficialmente no son princesas. Las nuevas vienen en caja, muchas veces con un animalito compañero o una sorpresa para descubrir, y las usadas casi siempre se pasan sueltas, cuando los chirís ya se cambiaron a otros juguetes. Una muñeca comprada en Guatemala trae su nombre en español, Cenicienta o Bella, y una traída de Estados Unidos dice Cinderella o Belle, así que vale la pena buscar con los dos nombres.

Por ahora no hay anuncios activos en Disney Princesas.

Princesas de gala, princesas de aventura y las hermanas de Frozen:

las tres clásicas, Blanca Nieves, Cenicienta y Aurora, están hechas para peinarlas y cambiarles de vestido. Las princesas que llegaron después se visten para hacer cosas, Mulán para la batalla y Moana para el mar abierto, así que sus muñecas traen ropa práctica y menos adornos. Ariel es un caso aparte: viene como sirena con la cola moldeada y también con piernas y vestido, y las películas con actores dejaron muñecas con la cara de la actriz en lugar de la del dibujo animado. Elsa y Anna son de Frozen, una línea propia que en las jugueterías va al lado de las princesas. Frente a una Barbie, una princesa ya llega con su historia escrita, y una Bratz gira alrededor del maquillaje y la moda.

Ariel con cola o con piernas, Elsa de la primera película o de la segunda:

los chirís piden la versión que vieron, y una muñeca con el traje equivocado puede ser una decepción el día del regalo. A una Ariel sirena no se le puede poner otra ropa, y las que cambian de color, con una cola que cambia de tono en agua fría y tibia, son tanto juguete de baño como muñeca. Elsa sale con el vestido de hielo celeste de la primera Frozen y con los trajes blanco y de viaje de Frozen 2, y la segunda película de Moana le trajo un traje nuevo y a su hermanita Simea como muñeca pequeña. Si es para regalar, averigua cuál película es la favorita antes de escoger el vestido.

Elsa hay en todas partes, Mulán no:

y eso, más que la caja, decide cuánto vale una princesa usada. Nuevas, las muñecas que traen algo extra, una sorpresa para descubrir, un animalito compañero o un set de cuento, andan por los Q300, y los castillos apilables para las muñecas pequeñas cuestan más o menos lo mismo. De Elsa, Anna y Ariel se fabricaron tantas que aparecen en casi cualquier caja de juguetes que ya quedó chica, así que sueltas se consiguen baratas y muchas veces en lote. Una Mulán, una Mérida o una Pocahontas con su ropa original cuesta más encontrarla y conserva mejor su precio.

Capas, colas y vestidos desteñidos en una princesa usada:

cuentan cuánto la jugaron. La capa transparente de Elsa va cosida a los hombros y es ahí donde se rompe primero, así que mira las costuras antes que la falda. Un vestido que pasó tiempo junto a una ventana con sol se destiñe, y los rosados son los primeros en ponerse pálidos. Prueba una Ariel que cambia de color con agua fría y tibia antes de pagar: el efecto se debilita con el sol y los años, y una cola que ya no cambia es solo una cola. Pregunta también si la muñeca estuvo parada encima de un pastel de muñeca, porque el betún se mete en el pelo y en las caderas y nunca sale del todo.

Una princesa anunciada con sus dos nombres:

le llega a quien busca en español y a quien vio la caja en inglés. Pon en el título el personaje con sus dos nombres cuando cambian, como Cenicienta y Cinderella, agrega la versión de la película, Elsa de Frozen 2 o Ariel sirena, y aclara si es muñeca de juego, muñeca pequeña o de colección en su caja. Extiende lo que trae, los zapatos, el compañero y cualquier traje extra, y tómale foto a todo junto a la muñeca. Quien viene desde Huehuetenango por las dos hermanas de Frozen va a querer ver las dos capas y los vestidos de la película correcta antes de salir, así que ponlos en la primera foto.