Barbie

Compra y vende muñecas Barbie en Guatemala.

Barbie viene con familia completa: Ken, las hermanas, un caballo, una casa rodante que se abre en campamento y una muñeca para casi cada oficio. Todo eso aparece aquí nuevo y usado, desde un tubo de Color Reveal que nadie ha abierto hasta un Ken que pasó años en el fondo de la caja de juguetes. En Guatemala las cajas se juntan para el Día del Niño y otra vez en Navidad, así que la muñeca que llegó repetida de regalo muchas veces se anuncia unas semanas después con el plástico puesto. El nombre de la línea en la caja te dice qué estás comprando antes de escribirle a quien vende.

Por ahora no hay anuncios activos en Barbie.

Con qué Barbie juega de verdad una patoja:

depende de lo que le guste hacer con una muñeca. Las Color Reveal vienen en un tubo, de un solo color apagado hasta que el agua les quita la capa, así que casi toda la gracia está en abrirlas, y una ya abierta es simplemente una Barbie. Barbie Extra va de pelo y accesorios, con mascota y un montón de piezas diminutas que no deben quedar al alcance de un bebé. Las de profesiones, la veterinaria o la astronauta, traen las cosas del oficio. Las Signature, entre ellas las de temporada y las de Día de Muertos, están hechas para adultos que las guardan en su caja. Si lo que quiere son pies que se quitan y mucho maquillaje, lo suyo son las Bratz, y una Cenicienta o una Elsa está con las princesas Disney.

Ken es el muñeco que le falta a casi toda colección:

en muchas casas hay una gaveta llena de Barbies y ni un solo Ken. Usa su propia ropa y sus propios zapatos, porque nada del clóset de Barbie le queda. De los sets, la Dream Camper es la que escogen las familias cuando no hay espacio para una casa: se abre en cocina, sala y una tienda de campaña en el techo, y se vuelve a cerrar en algo que cabe en una repisa. Los caballos de Barbie, con su crin larga para peinar, son el otro set que los niños piden por nombre.

Lo que valen en quetzales una Dream Camper y un Ken usado:

los sets grandes de Barbie, la camper entre ellos, pasan de Q1,000 nuevos, así que una camper usada que conserva su tienda, su parrilla y sus piezas pequeñas merece un precio serio, y una que las perdió es una caja rosada grande con llantas. En lotes de muñecas usadas un Ken muchas veces se va por casi el doble de lo que se paga por cada Barbie, nada más porque hay menos. Con una Signature pasa al revés que con una muñeca de juego: en su caja y sin tocar se cotiza como pieza de colección, y ya sacada y jugada vale lo mismo que cualquier otra Barbie con un vestido bonito.

Una Barbie usada cuenta cómo la jugaron:

si miras más allá de la ropa. El lapicero y el marcador se meten en el vinil y no salen, diga lo que diga el vendedor de las esponjas mágicas, así que pide fotos de cerca de la cara y las piernas. La cabeza que se ha quitado y puesto muchas veces queda floja y se va para adelante. En una camper, ábrela y ciérrala y fíjate bien en las bisagras y en los ganchos que la mantienen cerrada: el plástico rosado que se puso blancuzco junto a una bisagra está por rajarse. Las muñecas de colección en caja a veces se abren y se vuelven a cerrar. Pide fotos de la caja por todos lados. Un corte a lo largo de la ventana, cinta pegada sobre cinta o una muñeca torcida contra el cartón del fondo quieren decir que alguien ya la sacó.

Anunciar una Barbie antes del Día del Niño o antes de Navidad:

la pone frente a los papás justo en las semanas en que están comprando, que es cuando más rápido salen los regalos repetidos y las colecciones que ya quedaron chicas. Pon el nombre de la línea, Extra, Color Reveal, Signature o la profesión, porque eso es lo que la gente busca. Di si el Ken trae sus zapatos y anúncialo aparte, en vez de dejar que se pierda en un lote cobrado por muñeca. La camper necesita su medida cerrada y un dato claro sobre si todos los ganchos aguantan, porque quien viene desde Chimaltenango a lo mejor se la lleva en las piernas en la camioneta.