Tablets

Compra y vende tablets en Guatemala.

En una foto, la misma tablet negra y delgada puede ser la de las caricaturas de un niño, el cuaderno con lápiz de un estudiante o un modelo sin marca que nunca va a recibir una actualización. Aquí se publican iPads, Galaxy Tab de Samsung, Redmi Pad de Xiaomi y tablets Lenovo, nuevas y usadas, muchas veces con el forro, el teclado o el lápiz que traían. Fuera de las cabeceras más grandes muchas casas no tienen internet fijo, así que revise si el anuncio es de una tablet solo Wi-Fi o de una que lleva su propio chip antes de quedar en verse.

Galaxy Tab, Redmi Pad o iPad, y para quién es cada una:

abajo están las tablets Android pequeñas: la serie Galaxy Tab A de Samsung, las Redmi Pad de Xiaomi y las Lenovo Tab M. Sirven para videos, apps del colegio y videollamadas, y casi todas las familias le dan una a un niño metida en un forro grueso de hule. Las Galaxy Tab S FE y S Lite son la forma más barata de tener lápiz, porque traen el S Pen en la caja. En Apple se sube del iPad básico al mini, al Air y al Pro, el que pagan los ilustradores. Para leer libros, un lector de libros electrónicos pesa menos y cansa menos la vista a pleno sol; para ensayos y hojas de cálculo, una de las laptops rinde más que una tablet con teclado.

Solo Wi-Fi o una tablet con su propio chip:

en Guatemala pesa más de lo que dice la caja. Fuera de las ciudades pocas casas tienen internet fijo, así que una tablet solo Wi-Fi en una aldea de Nebaj vive de los datos que comparte el celular, o de lo descargado antes de salir del pueblo. La versión celular lleva un chip prepago y funciona donde haya señal. Los iPad celulares recientes solo aceptan eSIM, así que pregunte a su compañía si activa eSIM en tablets antes de pagar esa versión.

Lápiz, almacenamiento y actualizaciones en una tablet:

los lápices no pasan de un iPad a otro: el Apple Pencil Pro solo se empareja con los Air, Pro y mini recientes, así que empareje cualquier lápiz con la tablet frente al vendedor. El almacenamiento es lo que más se lamenta: la capacidad menor se llena con unas apps y un bimestre de videos descargados, y un iPad no tiene ranura, mientras que casi todas las Android aceptan microSD. Las actualizaciones deciden cuánto le dura. Apple mantiene sus iPad más tiempo que casi todas las marcas Android, una sin marca quizá nunca se actualice, y cuando la app del banco o la plataforma del colegio ya no se instalan, la tablet quedó jubilada aunque se sienta rápida.

La reventa de un iPad frente a la de una Android económica:

un iPad básico nuevo cuesta alrededor de Q4,500, y en una Galaxy Tab de entrada la versión celular sale unos cientos de quetzales más cara que la Wi-Fi. Usado, un iPad que todavía recibe el iPadOS actual se vende entre Q2,000 y Q3,000, porque le quedan años de actualizaciones. Uno que Apple ya dejó de actualizar, como el iPad de quinta generación, baja de Q1,000, y una Android económica de unos años vale poco: batería gastada, software detenido y una nueva apenas más cara.

Bloqueos de cuenta, batería y la tablet de ficha inflada:

empiece por las cuentas. En un iPad, Encontrar debe estar apagado y la cuenta de Apple del vendedor, eliminada; en una Android, hay que quitar la cuenta de Google antes de restablecerla, o la pedirá al encender y le quedará inservible. Pida que lo haga delante de usted. Saque del forro la tablet de un niño: las rajaduras empiezan en las esquinas y se esconden bajo el hule. Una pantalla que se despega del marco delata una batería hinchada: no la compre. Cárguela con su cable y arrastre un ícono por la pantalla para hallar zonas muertas. En una sin marca con memorias enormes a precio bajo, revise en la configuración de Google Play que aparezca certificada por Play Protect; las imitaciones más baratas no lo están.

Pasar a otra casa la tablet que el niño ya dejó:

muchas vienen de una familia que pasó al niño a celular, o de quien la compró para clases en línea y la dejó. Fotografíe la pantalla de información con modelo y almacenamiento, las esquinas sin forro y lo que incluye: estuche, lápiz, cargador. Aclare si es solo Wi-Fi o celular, y con nano-SIM o eSIM. Bórrela y cierre sus cuentas al entregarla, para que el comprador la vea arrancar de cero. Y si quien viene desde Tecpán la usará con los datos de su celular, deje que la conecte antes de pagar, porque así la va a usar.