Paños De Cocina & Mantelerías

Compra y vende paños de cocina y mantelerías en Guatemala.

En casi toda mesa guatemalteca las tortillas llegan envueltas en una servilleta tejida, y ese cuadrito de algodón es la pieza de mantelería que más trabaja en la casa. Aquí se anuncia, nueva y usada, junto a manteles de jaspe tejidos en telar de pie en Salcajá, manteles estampados para diario y los paños y agarraderas que aguantan el trajín de la estufa. Mucho de lo usado es mantelería que pasó años doblada en un baúl, o manteles de eventos de un negocio que dejó de alquilarlos. En la tela, lo que hace buena una compra es la fibra y el tinte, mucho más que el diseño.

De la servilleta de las tortillas al mantel de telar de pie:

la servilleta que guarda las tortillas calientitas en el canasto es de algodón, tejida gruesa. Los manteles se dividen en tres. La tela típica sale de los telares de pie de Salcajá y otros pueblos del altiplano, donde los hilos se amarran y se tiñen antes de tejer, y de ahí salen los diseños suaves y como difuminados del jaspe; un mantel ancho de telar de cintura casi siempre son dos lienzos angostos unidos al centro. Los estampados de poliéster o mezcla son los de diario: más baratos, se secan rápido y no piden plancha. El mantel plástico se limpia con un trapo y aguanta a los patojos, pero se raja en los dobleces. Los platos que van encima están en vajilla, y las fuentes para una fiesta en artículos para servir. Los manteles se venden por número de sillas, algo que solo orienta. Mide la superficie de la mesa y deja que caiga tela de cada lado sin estorbar a quien se sienta; una mesa redonda pide mantel redondo, o uno cuadrado que deje las puntas colgando.

Paños y agarraderas que aguantan el calor de la estufa:

para secar vasos sirve el algodón o el lino liso, que no suelta pelusa. Las toallas de rizo absorben más pero dejan motas en el vidrio, y la microfibra seca rápido pero se derrite contra una sartén caliente. Las agarraderas y los guantes de cocina se juzgan por el relleno: uno delgadito que deja pasar el calor al sacar una bandeja de pan dulce es una quemada segura, y los de silicona agarran mejor una asa mojada. Las bandejas y moldes que manejan están en hornear. El delantal de tela típica más se regala que se usa frente a la estufa.

El jaspe amarrado a mano y lo que vale un mantel estampado:

una servilleta tejida para tortillas anda por los Q25 nueva, tan poco que las usadas se venden por manojo, o con todo y canasto, y no de una en una. La plata está en los manteles y caminos de telar. Un mantel de jaspe de tamaño completo cuesta varias veces lo que uno de poliéster estampado, porque cada hilo se amarró y se tiñó a mano antes de llegar al telar, y uno usado conserva buena parte de ese valor si no ha desteñido y la tela sigue firme en los dobleces. Los estampados y los paños se revenden por casi nada.

Un mantel usado contra la luz de la ventana:

despliégalo completo y mira primero los hilos blancos o claros. Si se pusieron rosados o celestes, el tinte se corrió en alguna lavada y ya no regresa; en cambio, que el negro del jaspe se vaya volviendo azul oscuro con los años de lavado es normal. Sigue los dobleces viejos contra la luz, porque ahí el baúl adelgaza la fibra, y revisa ruedos y flecos anudados. Los puntitos grises o negros que no salen al lavar son moho de haberlo guardado húmedo. Para distinguir jaspe de verdad de un estampado, dale vuelta: el tejido se ve casi igual de fuerte por detrás, con bordes difuminados, y el estampado sale nítido por delante y pálido por el revés. Lava cualquier tela típica sola y en agua fría las primeras veces, y cuenta con que encoja un poco.

Medidas, fibra y el revés de la tela en el anuncio:

mide el mantel extendido de largo y de ancho en vez de poner para cuántas sillas es, y di la fibra: algodón, poliéster o mezcla. Fotografíalo extendido con luz de día y luego de cerca el tejido y el revés, que es como el comprador distingue telar de estampado, y enseña cualquier mancha sin esconderla en un doblez. Aclara si ya se lavó y si destiñó. Las servilletas se venden en juego contado, y los manteles de evento, cubremanteles y moños de silla salen mejor juntos, con medidas y colores. El mantel típico es regalo favorito para la familia en Estados Unidos, así que es normal que pregunten cuánto abulta doblado: uno grueso de telar de pie ocupa buen espacio en la maleta.