Preparto & Posparto

Compra y vende artículos de preparto y posparto en Guatemala.

Lo que casi toda mamá termina buscando es el extractor de leche: uno manual para sacar una pacha de vez en cuando, o uno eléctrico doble para la que regresa a trabajar en la capital y lleva la leche a casa en el tráfico de la tarde. A su alrededor están los cojines de lactancia, las loncheras térmicas y las cajas de bolsas para leche compradas antes del parto. Con los extractores, que la caja siga sellada pesa más que de costumbre, porque la mayoría está hecha para una sola mamá. La ropa de maternidad y las fajas tienen su lugar entre los artículos de bebé.

Extractores dobles sin marca y extractores de marca:

casi todo extractor eléctrico que se vende en Guatemala cae de un lado de esa línea, y no es solo el logo. Los dobles sin marca son livianos, se cargan con cable USB, pero algunos son de sistema abierto, sin nada entre la leche y la manguera, y cuesta encontrarles repuesto cuando una válvula se raja. Los de marca suelen ser de sistema cerrado: una membrana impide que la leche llegue a la manguera y al motor, y sus kits se siguen vendiendo durante años. Los de manos libres, con las copas dentro del brasier, existen de los dos lados. A quien se extrae solo de vez en cuando le basta un extractor manual de palanca o un recolector de silicona, que recoge lo que gotea de un pecho mientras el bebé mama del otro. Nuevo, un extractor eléctrico doble sin marca arranca en unos Q250 y rara vez pasa de Q800, mientras que uno doble de marca con sistema cerrado empieza en unos Q1,500, y los de manos libres van por encima. Lo que se paga de más son los meses que siguen: una válvula rajada que se puede reponer y una leche que no llega adonde nadie puede limpiar. Uno todavía sellado, a menudo el segundo que llegó en el baby shower, se vende cerca de su precio nuevo. Ya abierto, un extractor de casa pierde casi todo su valor.

Un extractor doble para el viaje desde Mixco o Amatitlán:

la batería pesa más que la fuerza de succión. Quien pasa el tráfico de ida y de vuelta y se extrae en la oficina necesita un motor recargable o que funcione con el puerto USB del carro, una lonchera térmica con hielo en gel y pachas para toda la jornada. Uno que solo funciona enchufado sirve en casa y estorba fuera de ella.

Cojines de lactancia, bolsas para leche y las cajas compradas antes de tiempo:

completan el resto. El cojín de lactancia es una media luna firme de espuma o fibra apretada, con funda de zíper, que rodea la cintura y sube al bebé al pecho. No es la almohada larga en U del final del embarazo, que está en embarazo con la ropa de maternidad y los brasieres de lactancia. Las bolsas para leche, los protectores desechables y las toallas posparto cambian de manos sellados y dentro de fecha, o no se venden. Las vitaminas prenatales están en suplementos, y las tinas y los pañales del bebé en cuidado del bebé.

Extractores de una sola usuaria, máquinas multiusuario y un cojín aplastado:

la mayoría de los de casa está pensada para una sola mamá: el vapor de la leche puede llegar a la manguera, y en los de sistema abierto hasta el motor, y nada de eso se limpia para otra persona. Los que sí pueden pasar de una familia a otra son los que nunca se abrieron y las máquinas multiusuario pesadas, de uso hospitalario, a las que cada nueva usuaria les pone su propio kit nuevo de copas, válvulas, membranas y mangueras. En esas, pida ver las horas del contador, confirme que el cargador es el original, busque rajaduras en la carcasa y averigüe si los kits de ese modelo todavía se consiguen en el país. En un cojín de lactancia, abra la funda. Si la espuma se queda hundida al presionarla o la fibra se hizo bolas, ya no sostiene al bebé.

Anunciar un extractor que nunca salió de la caja:

es sencillo si las fotos hacen el trabajo. Muestre el sello por todos lados, el modelo impreso en la caja y las tallas de copa que incluye, y cuente por qué sobra: un regalo, uno que se compró de más. En una multiusuario, indique las horas y si el kit es nuevo. Las cajas selladas de bolsas o protectores se mueven mejor en un solo lote, con las fechas de vencimiento en la foto. Quien viene a recoger desde Retalhuleu o San Marcos suele ser la pareja o la abuela, con dos encargos: revisar las tallas de copa que trae la caja y que el cargador sea el de ese extractor.