Médico & Movilidad
Compra y vende médico y movilidad en Guatemala.
Cuidar a alguien en casa pide dos clases de equipo muy distintas. Los bastones, las muletas, los andadores y las sillas eléctricas cargan el peso de una persona y tienen que quedarle bien; los concentradores de oxígeno, los nebulizadores y los medidores de presión se conectan a la corriente y dependen de mangueras, filtros y brazaletes que se gastan. Unos y otros se pueden anunciar nuevos o usados. En la capital, además, hay casas de equipo médico que alquilan concentradores y camas por semana, así que quien está pensando en una máquina usada la compara con unas semanas de renta tanto como con una nueva.
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Andadores y sillas, concentradores y medidores:
lo que separa las dos mitades es si el equipo se ajusta al cuerpo o se enchufa a la pared. Las ayudas de movilidad van del bastón sencillo a las muletas, los andadores, las sillas de ruedas y los scooters, y en todas mandan la altura, el peso máximo y la forma en que se pliegan. El equipo médico para el hogar reúne concentradores, nebulizadores, medidores de presión y grúas para pacientes, y ahí las preguntas son otras: corriente, ruido y repuestos. Los extractores de leche y los cojines de lactancia están en preparto y posparto.
Muletas canadienses, andadores con ruedas y baterías de silla eléctrica:
cuenta más el ajuste que los extras. Las muletas axilares son las más comunes y baratas; las canadienses, con un aro en el antebrazo, pesan menos y dejan libre la axila. Cada botón de altura tiene que trabarse firme en su agujero. El andador con ruedas trae frenos en los mangos y casi siempre asiento, y antes de que alguien se siente conviene leer en la etiqueta del marco cuánto peso aguanta. En una silla eléctrica o un scooter, la batería manda: las de plomo-ácido selladas pesan, pero son estándar y un proveedor de baterías las iguala, mientras que los paquetes de litio de las plegables livianas son de un solo modelo y muchas veces hay que encargarlos.
Concentradores, nebulizadores y los repuestos que se acaban:
una máquina sirve mientras se consigan sus consumibles. La cánula y el vaso humidificador del concentrador, la boquilla y el vasito del nebulizador y el brazalete del medidor de presión se cambian tarde o temprano, así que antes de escoger un modelo confirme que esas piezas se venden en Guatemala. Un concentrador trabaja enchufado todo el día y zumba mientras lo hace: piense dónde va a quedar y hasta dónde tiene que llegar la manguera para alcanzar la cama.
Un concentrador de oxígeno alquilado, nuevo o de segunda mano:
conviene sacar las cuentas antes. Un concentrador estacionario de cinco litros por minuto anda entre Q6,500 y Q7,000 nuevo. Uno usado con pocas horas en el contador suele ofrecerse alrededor de Q4,000, y ese ahorro se achica rápido si hay que comprarle otra vez filtros, cánulas y vaso humidificador. Si la necesidad se cuenta en semanas, un alquiler en la capital puede salir más barato que cualquiera de los dos. Los nebulizadores y los medidores de presión cuestan unos cientos de quetzales nuevos, y los usados que valen lo que piden son los casi sin uso que todavía traen su brazalete o sus mascarillas.
Contador de horas, luces de alarma y frenos en el equipo usado:
cada máquina enseña sus años en algún lado. En un concentrador, anote la cifra del contador, déjelo funcionar un buen rato con la manguera puesta, escuche si algo traquetea, toque la carcasa por si se calienta y fíjese en que la luz de alarma se apague cuando se estabiliza. Saque el filtro del gabinete y pregunte si fue de una sola casa o de alquiler. En una silla eléctrica, mueva el joystick despacio hacia todos lados, apáguela en una pendiente para ver si los frenos la sostienen y pregunte cuándo se cambiaron las baterías. Los tacos de las muletas deben conservar su dibujo, y en un medidor de presión el velcro y la manguerita del brazalete se arruinan mucho antes que la electrónica.
Un concentrador con el contador a la vista, un andador con su etiqueta:
esas dos fotos responden casi todo lo que un comprador llamaría a preguntar. Sume la fecha de las baterías de todo lo que lleve motor y extienda cada accesorio sobre la mesa: manguera, vaso humidificador, filtros de repuesto, cargador, brazaletes. Diga cuánto tiempo se usó y si tuvo mantenimiento, y límpielo a fondo antes, porque quien compra se fija mucho en lo que toca la piel o la respiración. Quien viene manejando desde Chiquimula o baja desde Flores recoge una sola vez, así que meta la manguera, los filtros y el cargador en la misma caja que la máquina y dígalo en el anuncio.