Acordeones

Compra y vende acordeones en Guatemala.

En Guatemala, el acordeón que más se busca es el de botones de tres hileras de la música norteña, el diatónico que suena distinto al abrir y al cerrar y lleva la melodía sobre el bajo sexto, y lo que decide si te sirve es su tono: FA, SOL o MI. También aparecen acordeones de teclas, desde los pequeños de estudiante hasta los de tamaño completo que pasan de padres a hijos, además de modelos digitales, correas, estuches y alguno que pide reparación. Todo se anuncia nuevo y usado. Un video corto tocándolo, abriendo y cerrando el fuelle, le dice al comprador más que cualquier foto.

FA, SOL o MI, y si el acordeón de botones cuadra con tu grupo:

esa es la decisión que resuelve casi toda compra norteña. Un diatónico de tres hileras da una nota al abrir el fuelle y otra al cerrarlo, y viene armado en un juego fijo de tonos. FA (fa, si bemol, mi bemol) y SOL (sol, do, fa) son los dos en que toca la mayoría de grupos, MI (mi, la, re) se ve menos, y los de dos tonos combinan dos de ellos para que un solo instrumento cubra más repertorio. Un acordeón en el tono equivocado no va a cuadrar con el cantante ni con el bajo sexto, que encuentras entre las guitarras, así que si tocas en grupo, pregunta antes de comprar. El Panther de Hohner es el primer acordeón serio de muchos, el Corona II es al que suben los que viven de tocar, y Gabbanelli y Alacran salen en la misma plática. Los registros cambian qué lengüetas suenan del lado de la melodía; uno sin registros es más sencillo y le da menos trabajo al técnico.

El acordeón de teclas y sus bajos:

funciona de otra manera. La mano derecha toca un teclado que suena igual al abrir y al cerrar, así que quien ya toca piano o teclado se siente en casa del lado de la melodía. Se mide por la cantidad de bajos de la mano izquierda. Uno pequeño de estudiante lo carga un niño sin problema, mientras uno de tamaño completo trae todos los bajos y acordes que pide una pieza clásica o una cumbia, y se hace sentir en los hombros al final de una noche larga. Los digitales de Roland suenan por amplificador y no tienen lengüetas que afinar, por eso hay quien guarda uno para las presentaciones.

Acordeones de principiante, de profesional y lo que sostiene su valor:

uno de tres hileras de gama de entrada anda nuevo entre Q6,000 y Q7,000, y uno profesional arranca cerca de Q14,000 y sube según el acabado y los registros. Usado, un Corona que guarda el aire y está afinado conserva buena parte de su precio, porque los músicos que viven de tocar lo buscan y un Hohner bien hecho aguanta afinaciones y empaques nuevos durante años. Lo que baja la cifra es la reparación que se oye: lengüetas que zumban, un fuelle que suspira, un botón que se pega. Un acordeón de teclas de estudiante ya cansado es el caso contrario, porque dejarlo bien puede costar más de lo que vale.

El fuelle y los bajos de un acordeón usado:

te dicen casi todo lo que necesitas saber. Sin tocar ningún botón ni el botón del aire, intenta abrir el fuelle: casi no debería ceder, y si se desliza, el aire se escapa por algún lado. Luego recorre los bajos. Cada botón debe dar su propia nota o acorde, y después de una reparación descuidada algunos quedan cambiados de lugar, algo que un músico nota en segundos y un principiante nunca. En uno con registros, mueve cada uno mientras sostienes un acorde y escucha que el sonido cambie. Una app de afinador en el teléfono confirma si el que te ofrecen como FA de verdad lo es y si alguna nota se ha bajado.

Vender un acordeón de botones a un músico norteño:

sale más rápido cuando el anuncio arranca con marca, modelo y tono, escrito como lo dicen los músicos, FA o SOL, y si trae registros. Fotografía el lado de la melodía, el de los bajos, el fuelle bien abierto y el logo de la marca. Graba un clip corto con una escala abriendo y cerrando y unos acordes de bajo, porque el comprador va a escuchar si zumba antes de decidir el viaje. Di si lo afinaron o le cambiaron empaques y quién lo hizo, y si incluye mochila, correas de hombro y correa de bajos. El acordeonista que viene desde Escuintla a probar tu Corona va a querer colgárselo y tocar las canciones de su grupo, así que tenlo fuera de la mochila y con las correas flojas antes de que llegue.