Arte & Manualidades

Compra y vende materiales de arte y manualidades en Guatemala.

Una Cricut comprada para hacer toppers de pastel en un negocio desde la casa, un telar de cintura con una faja a medio tejer, una caja de óleos que sobró de un curso de pintura: son cosas que vale la pena pasar a otras manos, nuevas o usadas. Lo mismo pasa con lo que sobra de la lista de útiles, el foamy, el duroport y las barras de silicón, que se mueve más rápido en las vacaciones antes del nuevo ciclo escolar, cuando los papás compran la lista. En pinturas y máquinas, la marca y una foto honesta del estado resuelven casi todo antes de que alguien haga el viaje.

Óleos, foamy y una máquina de corte:

están en extremos opuestos de precio y envejecen de forma opuesta, así que cada uno se compra distinto. Los materiales de bellas artes, es decir acrílicos, óleos, acuarelas, pinceles, bastidores y papel grueso, son lo que buscan estudiantes y pintores, y una marca como Winsor & Newton o Faber-Castell te dice si un set es de estudiante o de artista. Lo escolar es el extremo barato: foamy en hojas y pliegos, bolas y bloques de duroport, cartulina, y la pistola con sus barras de silicón. Nadie lo quiere pieza por pieza. Una caja ordenada y contada por color ya es otra cosa. Las máquinas de corte son el extremo caro. Una Cricut o una Silhouette Cameo corta vinil, cartulina y transfer textil para stickers, banderines de fiesta y playeras personalizadas, y muchas se compraron para arrancar un negocio que no terminó de despegar. La decisión que importa es el tamaño: una máquina de ancho completo usa un tapete grande y casi cualquier material, mientras que una compacta como la Cricut Joy cuesta menos y solo trabaja tiras angostas. Una Cricut de tamaño completo anda entre unos Q2,000 y poco más de Q3,000 nueva, y una Silhouette Cameo cae en un rango parecido. Una usada que todavía corta limpio debería quedar bastante por debajo: quien la compra igual va a cambiar pronto la cuchilla y el tapete adhesivo, y una generación anterior compite con el modelo más nuevo del estante por casi el mismo dinero.

El telar de cintura y el telar de pie:

se parecen poco más allá del nombre. El de cintura es un juego de palos, cordeles y una correa que la tejedora tensa con su propio cuerpo, así que hacerlo cuesta poco; lo que le da valor al anuncio es el hilo bueno, o una pieza ya urdida y empezada. El de pie es un mueble que se trabaja con pedales, el mismo que teje los cortes jaspeados de Salcajá. Si aparece uno, revisa que traiga el peine y los lizos, que definen qué tan ancha y qué tan tupida sale la tela, y empuja el marco para ver si se descuadra. Un huipil antiguo ya terminado dejó de ser material: va con las antigüedades.

Un tubo de acrílico, una cuchilla y un corte de prueba:

te dicen casi todo sobre un lote usado. El óleo aguanta años en un tubo bien tapado y las pastillas de acuarela secas reviven con agua, pero el acrílico se endurece cuando le entra aire, así que pide que saquen una gota de cada tubo abierto. Con los marcadores, el mismo cuidado: el nombre Copic se copia en imitaciones baratas, y un set completo sin estuche, con precio de paquete corriente, casi siempre es una de ellas. Una caja de pinturas vieja que se guarda por su antigüedad y no para usarla es un coleccionable y se juzga como tal. En una máquina de corte, pide un video corto cortando vinil o cartulina. Los bordes rasgados casi siempre son la cuchilla gastada o un tapete que ya no pega, y las dos cosas se arreglan con poco. Una máquina que corta fuera de lugar o que rechina cuando se mueve el carro tiene la falla que sí sale cara. Y un modelo de la época de cartuchos, como la Cricut Expression, no se conecta al programa Design Space de Cricut: solo funciona con cartuchos físicos, así que asegúrate de que vengan incluidos.

Antes de que una Cricut, un telar o una caja de foamy cambie de dueño:

en una máquina, indica marca, modelo y generación, cómo se conecta y qué tapetes, cuchillas y herramientas lleva. En pinturas, di cuántos tubos siguen sellados y fotografía los abiertos sin la tapa. Lo escolar se cuenta por pliego y por color, y la caja se vende como un solo lote. En un telar de pie, da el ancho de tela que teje y si se desarma para pasar por una puerta. Quien venga desde Villa Nueva por una Cricut usada va a querer verla cortar una vez en tu mesa, así que ten el tapete cargado y una hoja de vinil lista.