Remolques De Caballos

Compra y vende remolques de caballos en Guatemala.

Un remolque para caballos en Guatemala trabaja unos cuantos días: el desfile hípico de la feria en Cobán o en Chimaltenango, un concurso en el club hípico, una cabalgata, la visita al veterinario del otro lado del cerro. El resto del tiempo se queda parado en el patio, y ahí es donde más se gasta: el piso, las llantas y el cableado. Los hay para uno o dos caballos, de jalar con bola, y de cuello de ganso para más animales, nuevos y usados, con rampa o con puertas de escalón. En las carreteras del altiplano los frenos importan tanto como el espacio de cada caballo.

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Remolques con rampa y remolques de escalón para uno o dos caballos:

lo primero es cómo sube el caballo. El remolque de rampa, el estilo que hacen fabricantes británicos y alemanes como Ifor Williams o Böckmann, tiene una rampa trasera por la que el caballo camina, y muchos llevan otra adelante para que salga de frente en lugar de bajar de reversa. El de escalón, al estilo estadounidense, tiene puertas de abrir y un piso lo bastante bajo para que el caballo dé un paso y entre, sin rampa que levantar ni que se pudra. Un caballo joven o nervioso suele subir más tranquilo por una rampa; uno acostumbrado entra al escalón sin problema, y ese remolque se lava más rápido. El de un caballo es liviano y no pide picop, el de dos es el remolque normal de picop, y de tres caballos para arriba ya toca cuello de ganso. El ganado y las cargas mixtas van en remolques ganaderos, y los caballos que buscan nuevo hogar están en caballos.

Los frenos del remolque y las bajadas largas del altiplano:

un remolque de dos caballos, con los dos adentro, puede pesar tanto como el picop que lo jala, y en las bajadas largas de Sololá o de Totonicapán hacia la costa, un remolque sin frenos que sirvan empuja el picop en cada curva. Los dos tipos de freno siguen a los dos estilos. Los remolques europeos de rampa suelen traer freno de inercia, metido en el enganche, que frena solo cuando el remolque empuja contra la bola. Los estadounidenses suelen traer frenos eléctricos, que no hacen nada sin un controlador de frenos instalado en la cabina. Pregunte cuál lleva y si su vehículo lo puede manejar antes de enamorarse del espacio. Los eléctricos deben tener además un interruptor de emergencia con batería que bloquea las llantas si el remolque se suelta de la bola; jale el pin y escuche. Y compare la capacidad de arrastre de su vehículo con el remolque cargado, no vacío.

Cuarto de monturas para el desfile hípico, piso de hule para la finca:

un remolque que va sobre todo a desfiles de feria y concursos del club hípico vale por su cuarto de monturas adelante, donde la montura, la jáquima y los arreos de desfile viajan limpios y bajo llave, y por una argolla y una red de heno para el camino. El que trabaja en finca puede pasar sin ese cuarto y gana más con piso de hule y costados que aguanten la manguera.

Piso, rampa y cableado en un remolque para caballos usado:

empiece por el piso. El caballo carga todo su peso en cuatro cascos, y las tablas que se ablandaron con orines y estiércol ceden casi sin avisar. Métase debajo con una linterna a ver las tablas o los perfiles de aluminio, y luego súbase y rebote. Baje y suba la rampa: debe sentirse firme en el centro, y los pasadores de las bisagras no deben estar comidos por el óxido. Mueva cada división y vea que cierre bien. Luego revise lo que daña estar parado: llantas que se bajaron y se volvieron a inflar, cojinetes resecos, y el enchufe y los portalámparas, que son lo primero que se sulfata. Un remolque que pasó meses parado necesita probar los frenos en una pendiente y con peso antes de que entre un caballo.

Un anuncio de remolque por el que un jinete cruce el país:

tome fotos del interior desde atrás con las divisiones abiertas, del piso por debajo, de la rampa o las puertas, del enganche y del freno de inercia o el controlador, y de cada llanta. Diga para cuántos caballos es y de qué alzada caben, si es de rampa o de escalón, qué freno lleva, con qué vehículo se ha jalado y cuándo se cambió el piso por última vez. Si un caballo rompió una lámina de una patada, dígalo y enseñe la reparación. Quien venga desde Jutiapa con un picop que nunca ha jalado con frenos eléctricos necesita saber, antes de salir, si el controlador va incluido con el remolque y qué enchufe usan las luces.