Realidad Virtual

Compra y vende lentes de realidad virtual en Guatemala.

En Guatemala, la realidad virtual casi siempre es un Meta Quest: un visor con su propio procesador y batería que uno se pone, marca el área de juego alrededor de los muebles y empieza a jugar, sin consola ni computadora detrás. A su lado aparecen visores PS VR2 para el PS5, los PlayStation VR anteriores con su cámara y lo que vuelve cómoda una hora adentro: correas rígidas con batería en la nuca, protectores faciales de silicón y lentes graduados que se montan por dentro. Aquí van nuevos y usados, incluidos los equipos que se jubilan de las empresas que rentan realidad virtual para eventos corporativos y activaciones de marca.

La consola debajo del televisor decide el visor:

un Meta Quest no necesita nada más, un PS VR2 necesita un PS5 y el PlayStation VR original, un PS4 con su cámara. Con un cable Link, el Quest también funciona como visor para PC. El PS VR2 va a la consola con un solo cable USB-C, no funciona en el PS4 y en una PC con Windows pide el adaptador de Sony. El primer PlayStation VR todavía juega en el PS5, pero solo títulos VR de PS4, con el adaptador de cámara de Sony. Con un PS5 en casa, el PS VR2 va con su PlayStation; si no, el Quest es todo el equipo, y hasta transmite Xbox Cloud Gaming en una pantalla virtual para quien ya paga Game Pass en Xbox.

Correas, protectores faciales y lentes graduados para el Quest:

la correa de tela que trae la caja es lo primero que casi todos cambian, casi siempre por una rígida con batería atrás, que le quita peso a la cara y da más tiempo de juego. Cada pieza está hecha para un modelo. La correa, el protector facial o las fundas de agarre de los controles de un Quest 2 no le quedan a un Quest 3S, mientras que la correa del Quest 3 sirve para el 3 y el 3S, así que el anuncio de un accesorio debe decir para qué visor es. Los lentes graduados se hacen con la receta de una persona y solo le sirven a quien tenga la misma. Entre los dos visores actuales, la diferencia real está en las ópticas: el Quest 3 trae lentes pancake, nítidos hasta la orilla y se ajustan sin saltos a la distancia entre sus ojos, y el 3S conserva los lentes Fresnel del Quest 2, más borrosos lejos del centro y con unas pocas posiciones fijas.

Un PS VR2 encima del PS5 y un Quest 2 que se queda sin actualizaciones:

un PS VR2 nuevo anda cerca de los Q5,000 en Guatemala, aparte de la consola, y por eso la mayoría empieza con un Quest. En usado, el valor sigue al soporte de software más que a la edad. Meta ya publicó la fecha en que el Quest 2 deja de recibir actualizaciones de seguridad, así que es la entrada más barata y pierde terreno cada año, mientras que un Quest 3 o 3S con las ópticas limpias y buena batería conserva mucho más de su precio.

Visores Quest que vienen del circuito de eventos corporativos:

las empresas de la capital que rentan visores para actividades de integración y activaciones de marca acaban vendiéndolos, y un equipo con esa vida ha pasado por más caras y cargas que uno de casa en años. Pida un protector facial nuevo y asegúrese de que fue liberado de cualquier administración de dispositivos de la empresa, o seguirá obedeciendo a su dueño anterior. En cualquier usado, marque un límite, mueva los dos controles detrás de la cabeza y fíjese si las manos saltan o se van solas; luego mire un menú blanco y busque una mancha oscura en las pantallas, la quemadura que deja el sol a través de las ópticas. En un Quest 2 con correa Elite, revise los brazos de plástico donde se unen al visor, que es donde se quiebran.

Entregar un visor con la cuenta ya quitada:

los juegos comprados para un Quest o un PS VR2 son de la cuenta de Meta o de PlayStation del vendedor, no del visor, así que uno usado llega vacío, por más títulos que haya tenido, y conviene decirlo claro. Al Quest hay que quitarlo de la app Meta Horizon y restablecerlo de fábrica; el PS VR2 no guarda nada, así que solo hay que mencionar el adaptador para PC si lo trae. Indique el modelo exacto y la memoria, cuánto dura la batería, si las ópticas tienen marcas y qué extras van incluidos. Quien venga desde Chimaltenango o Zacapa querrá pararse en su sala y ver sus propias manos a través de las cámaras antes de pagar, así que cárguelo completo, limpie el acolchado de la cara y despeje un espacio donde pueda mover los brazos.