Ropa De Pesca & Accesorios
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Pide una camisa de pesca en Guatemala y lo más probable es que te enseñen una camisa tipo Columbia: la de botones, ventilada bajo una capa en la espalda, que lleva el nombre de la marca que la hizo famosa y que los talleres de uniformes copian por todo el país. La original y sus parecidas cambian de manos aquí, nuevas y usadas, junto a lentes polarizados que le quitan el reflejo al agua y pinzas que tienen que aguantar la sal. Del lado del Caribe, suma una chumpa impermeable y una bolsa seca para el viaje en lancha desde Livingston.
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Camisas tipo Columbia, playeras UV y el combo de capucha y buff:
con tres camisas se cubre casi todo lo que el pescador guatemalteco se pone en el agua. La de botones ventilada, es la fresca para muchas horas en lancha. La playera de manga larga en poliéster delgado, muchas veces sublimada con el diseño de un club o de un torneo, es aún más liviana y se seca rápido después de un salpicón. La de capucha tapa nuca y orejas y te ahorra el buff, ese tubo elástico que muchos se suben hasta la nariz en las playas del Pacífico. La línea PFG de Columbia y Huk son los nombres que más se buscan, y un sombrero con cubrenuca completa el equipo. Las cañas que van con todo eso están en cañas y carretes.
La etiqueta de la tela y la tipo Columbia que en realidad es uniforme:
el nombre describe un corte, no una tela. Los talleres de uniformes la hacen en ripstop de algodón con el logo de una empresa, y el algodón se empapa de sudor y se queda mojado. Para pescar, busca nylon o poliéster en la etiqueta y el factor UPF por dentro del cuello. Una camisa con el logo de un negocio en el pecho casi siempre es el uniforme viejo de alguien: sirve en tierra, no para un día bajo el sol.
Lentes polarizados, pinzas y la bolsa seca:
el polarizado le corta el reflejo a la superficie y deja ver al pez que sigue el señuelo, mientras que un lente oscuro sin polarizar solo le baja la luz a todo. El gris va bien en agua abierta con mucho sol, el ámbar o cobrizo en ríos y en la sombra del manglar. Costa, Oakley y Ray-Ban son las marcas que más se copian. Las pinzas de aluminio o de acero inoxidable aguantan la sal; las cromadas baratas se traban de óxido en pocos viajes a la costa. Anzuelos y señuelos están en aparejos de pesca. En la lancha que sale de Livingston o cruza el lago de Izabal desde El Estor, la brisa y los aguaceros de la tarde hacen que una chumpa impermeable liviana y una bolsa seca para el celular valgan más que cualquier camisa.
Camisas de pesca de marca y lentes polarizados originales:
una camisa de pesca Columbia o Huk anda entre Q250 y Q650 nueva en Guatemala, y unos lentes polarizados originales de marca arrancan alrededor de Q1,500. Usada, una camisa vale mucho menos: el poliéster casi no se gasta, pero el bloqueador, la sangre de pescado y un corte que le queda a pocos reducen quién la compra, y solo la limpia, sin desteñir y en talla común sale rápido. Los lentes sostienen mejor su precio mientras los cristales estén limpios: un rayón en el centro no se quita puliendo.
Cuellos desteñidos, lentes rayados y pinzas oxidadas:
pon la camisa usada contra la luz en el cuello y los hombros, donde el sol la destiñe primero y el bloqueador deja manchas amarillas que casi nunca salen. En las ventiladas, revisa la malla donde va cosida la capa. Con los lentes, mira la pantalla del celular a través de un cristal y gíralos despacio: el polarizado la deja casi negra en un ángulo, y el falso no cambia. Busca la marca grabada en el cristal y el código del modelo por dentro de la varilla, y desconfía de un par de marca grande sin estuche. Abre y cierra las pinzas varias veces: si raspan o están duras, la sal ya llegó al eje.
Tallas, códigos del lente y el estuche original:
da la talla de la camisa y su ancho de axila a axila, porque las letras cambian de una marca a otra. Fotografía la etiqueta y di si pescó en mar o en agua dulce. De los lentes, fotografía la marca grabada, el código de la varilla y el estuche, y señala cualquier rayón antes de que lo encuentre el comprador. Quien recoge unos lentes en Quetzaltenango antes de un fin de semana en Champerico los va a probar contra la pantalla del celular ahí mismo, así que lleva el estuche y el paño.