Aparejos De Pesca

Compra y vende aparejos de pesca en Guatemala.

Un anzuelo chico, un plomito y una boya cebados para mojarra en el lago Petén Itzá son aparejos, y también lo es la sarta de calamares de hule que una tripulación arrastra detrás del barco al salir de Iztapa para levantar pez vela. Los dos extremos, y la línea y los señuelos que caben entre ellos, cambian de manos aquí, nuevos y usados. Es la parte de la pesca que se gasta: el anzuelo se oxida, el nylon envejece y el señuelo se queda trabado en el fondo. Por eso lo bueno suele aparecer como sobrante de alguien que compró para un viaje y regresó con la mitad sin abrir.

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La línea, lo más barato del equipo y lo que más decide:

es lo único que toca al pez. El monofilamento, que en el mostrador todos llaman nylon, estira, flota y perdona un nudo mal hecho; por eso viene en casi todos los carretes de combo. El trenzado, como el PowerPro, casi no estira y es mucho más delgado para su resistencia: lanza más lejos y transmite cada picada, pero se ve en agua clara y se resbala en un nudo descuidado. El fluorocarbono casi no se ve bajo el agua y aguanta roca y dientes, así que lo normal es amarrar un tramo corto al trenzado como líder. Para embobinarlo, mira cañas y carretes.

Anzuelos, plomos y la boya sobre la mojarra:

el anzuelo con carnada sigue siendo lo más común en los lagos y ríos de Guatemala, y en el Petén Itzá la mojarra sale con anzuelo chico, un plomito arriba y una boya que avisa la picada. Las medidas van al revés: un número seis es más pequeño que un dos, y después del uno la escala da la vuelta y vuelve a crecer como 1/0, 2/0 y así. El anzuelo circular, con la punta doblada hacia el vástago, se clava en la comisura de la boca cuando el pez se aleja, y por eso las tripulaciones del Pacífico lo arman bajo el balajú para el pez vela que se va a soltar. Las pinzas para sacar anzuelos están en ropa de pesca y accesorios.

Señuelos para guapote y teasers que no llevan anzuelo:

los duros, desde los de forma de pececito hasta los crankbaits con paleta que bucean y los poppers que salpican, imitan a un pez que huye; Rapala y Yo-Zuri son las marcas que casi todos conocen. Los plásticos suaves en cabeza plomada son baratos y sacan black bass y guapote entre palos donde un triple se trabaría. Mar afuera cambia la escala: faldillas para curricán y sartas de calamares de hule, las daisy chains, que se arrastran sin anzuelo para subir al pez vela detrás del barco. Salen a la venta cuando un barco cambia de dueño o la tripulación renueva su juego.

La distancia de precio entre un señuelo duro y una faldilla de curricán:

un señuelo duro de marca anda entre Q60 y Q200 nuevo, mientras que una faldilla de curricán o una sarta de calamares llega a Q450 o Q600. Usado, pesan más los anzuelos y la pintura que la marca. El que nada derecho con los triples afilados conserva casi todo su precio, y una caja revuelta se vende por mucho menos que sus piezas sueltas, porque quien la compra paga por las dos o tres que quiere.

Óxido en los triples y una grieta en la paleta:

abre la caja primero. Las manchas cafés en puntas y argollas dicen que volvió al closet después de un día en la costa sin orearse, y un triple oxidado se cambia antes de tirar ese señuelo. En un crankbait, revisa donde la paleta entra al cuerpo: una grieta ahí, o una paleta pegada, lo hace nadar de lado. Los plásticos suaves sueltos entre los duros les derriten la pintura, así que una caja de gusanos pegajosos y fundidos casi siempre esconde señuelos arruinados abajo. El nylon viejo se pone quebradizo al sol; dobla un tramo, jálalo y, si revienta fácil, a la basura. La copia de un señuelo de marca se delata con anzuelos blandos que se abren y pintura que salta con la uña.

Partir la caja de aparejos en lotes que sí se venden:

una caja revuelta es difícil de valorar y tarda en salir. Mejor agrúpala: faldillas y teasers de altura en un anuncio, señuelos para black bass y guapote en otro, los sobres de anzuelos y destorcedores sin abrir juntos. Fotografía cada señuelo de lado para que se vean anzuelos, paleta y pintura, y di el tipo de línea, las libras y cuánta queda en cada carrete. Quien te encuentra en San Benito camino al lago va a abrir cada compartimento y pasar el pulgar por las puntas; el que regresa por tu siguiente lote es el que las encontró afiladas.