Baño & Ducha
Compra y vende productos de baño y ducha en Guatemala.
Parte del jabón guatemalteco se sigue haciendo a la antigua. En Samayac, Suchitepéquez, el sebo se trabaja con ceniza de leña y cal y el jabón de coche se bolea a mano, y esas pelotas oscuras siguen llegando a los mercados. A su lado están las barras de proceso en frío de pequeños productores del lago de Atitlán, con café o cacao de aquí, y el gel y los exfoliantes del súper. También van el guante para tallarse, el cepillo de espalda y la repisa de la regadera. Lo sellado y sin abrir es la compra tranquila; lo abierto hay que verlo y olerlo antes.
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El jabón de coche, las barras de productor y el gel del súper:
son tres cosas distintas en la misma regadera. El jabón de coche de Suchitepéquez sale de grasa animal, casi siempre sebo de res, o del aceite de la semilla de aceituno, cocida con ceniza de leña y cal y vendida boleada en pelotas de varios tamaños, y en muchas casas la misma pelota lava también la ropa. La barra de proceso en frío se hace con aceites vegetales y soda cáustica y se deja curar varias semanas; alrededor del lago de Atitlán llevan café molido, manteca de cacao y miel. El de glicerina, transparente y con una flor adentro, se funde de una base ya hecha y se gasta más rápido. El gel del súper es lo parejo y barato por baño. Las barras de shampoo de esos productores van en cuidado del cabello, y las cremas para después del baño en cuidado de la piel.
Una pelota, una barra o un gel con dispensador:
depende de cuántos usan el baño y de cómo escurre la jabonera. El jabón hecho a mano le conviene a una sola persona con una jabonera que deje correr el agua, porque la barra que se queda en un charco se ablanda y se acaba mucho antes. En un baño de familia, el gel con dispensador se mantiene más limpio. Si evitas lo de origen animal, pregunta con qué grasa se hizo el jabón de coche: el de aceituno existe, pero es el menos común. El frasco de exfoliante que se abre con los dedos mojados es el que más se arruina, así que mejor pequeño. Un guante para tallarse, un cepillo de espalda o una repisa de acero inoxidable pueden cambiar de manos en buen estado; las esponjas y las lufas, solo en su empaque.
Una caja de barras al final de un lote:
es donde ahorra quien compra. Una barra de proceso en frío de un pequeño productor guatemalteco anda entre Q40 y Q60, varias veces un jabón de tocador del súper, y una pelota de jabón de coche del mercado cuesta una fracción de ambos. La barra artesanal se gana su precio porque dura si se mantiene seca y porque la manteca de cacao y el café de verdad cuestan más que una base de fábrica. El productor que deja un aroma o liquida lo último de un lote tiene buenas razones para soltar la caja entera barata.
Un jabón artesanal que ya se arruinó:
se delata primero en la superficie. Unas manchitas anaranjadas o cafés, con olor a aceite viejo de freír o a crayón, quieren decir que la grasa se enranció, y eso no se quita. Una capa blanca como polvo o una rajadura fina es solo apariencia. Pregunta cuándo se hizo el lote: la barra vendida antes de tiempo está blanda, se marca con la uña y se deshace rápido, y la que pasó meses al sol ya perdió el aroma. En botellas y frascos, fíjate si el gel se aguó o se separó en capas, o si el exfoliante se volvió un bloque con agua encima. Una botella abierta casi no vale nada: nadie sabe qué le entró después de romper el sello. Las repisas se oxidan primero en las soldaduras y los tornillos, así que dale vuelta a la repisa antes de pagar.
El jabón de tu propio lote, o el gabinete del baño que estás vaciando:
se vende con detalles. Si haces jabón, di qué grasas lleva, cuándo hiciste el lote, cuánto pesa el día que lo publicas, porque la barra pierde agua mientras cura, y si el aroma es aceite esencial o fragancia. Si es jabón de coche, aclara la grasa y el tamaño de las pelotas. Fotografía una barra de lado y una cara cortada, con la etiqueta a la vista. Si vacías un gabinete, publica solo lo sellado, con el envoltorio intacto. Quien te encuentra en Mixco o en Villa Nueva por una caja de jabones va a querer oler uno y leer la fecha del lote, así que lleva la etiqueta y una barra sin envoltura a la entrega.