Cosméticos

Compra y vende cosméticos en Guatemala.

Buena parte de los cosméticos que cambian de manos en Guatemala nunca los escogió quien los vende: el set que le regalaron el Día de la Madre, el kit de maquillaje del intercambio navideño de la oficina, el segundo frasco de la misma crema, regalo de dos tías distintas. En esas cajas va el labial junto a la crema corporal y el shampoo junto al perfume, y casi todas siguen con el celofán puesto, que es lo que paga quien compra. Lo que aparece abierto suele ser la base que se compró en el tono equivocado y se probó una o dos veces. Esa vale bastante menos y hay que revisarla con calma.

Los sets de regalo del Día de la Madre y de Navidad:

explican por qué aparecen tantas cajas selladas unas semanas después de cada fecha. Una crema con su splash, una paletita con un brillo de labios, un shampoo y un acondicionador amarrados con listón: muchos no salen de la gaveta hasta que alguien los publica. Un set se encuentra más fácil bajo su pieza más valiosa. El labial, la base y las paletas van en maquillaje, las cremas y el bloqueador en cuidado de la piel, y el tinte y el acondicionador en cuidado del cabello. Los esmaltes tienen su lugar en manos y uñas, los jabones líquidos y el splash en baño y ducha, y los perfumes en fragancias.

La base y las cremas entre Huehuetenango y la costa:

no se escogen igual. Con el aire frío y seco del altiplano occidental se buscan cremas más densas y acabados satinados o luminosos, y la base mate que se ve opaca es la que termina otra vez en venta. Abajo, en Retalhuleu o en Puerto Barrios, el calor y la humedad empujan hacia el otro lado, a etiquetas que dicen libre de aceite, larga duración o resistente al agua. El tono pesa más que el acabado. La base es el producto que más se revende después de una sola prueba, porque en la pantalla se veía bien y a la luz del día no, así que una muestra fotografiada junto a una ventana dice más que el nombre del tono.

Un set sellado frente a las mismas piezas compradas sueltas:

es la comparación que marca el precio. Un set de crema y splash en caja o un kit pequeño de maquillaje cuesta entre Q300 y Q650 en tienda, y un rímel o un labial de marca de farmacia, entre Q100 y Q200. Pieza por pieza, el set sale más barato que comprar lo mismo por separado, y uno sellado que viene de alguien que nunca lo escogió deja todavía margen para negociar, más si vence en menos de un año.

El frasquito abierto y el número de lote en la base:

dicen más que cualquier foto del frente. El dibujo pequeño de un frasco abierto con un número y una M indica los meses que dura el producto una vez abierto. El lote, una serie corta de letras y números impresa abajo, tiene que coincidir en la caja y en el tubo o frasco de adentro. Si no trae lote, si se borra con el dedo o si la caja tiene la impresión borrosa o el color un poco corrido, es probable que sea copia, y en Guatemala sí circulan cremas, mascarillas y perfumes falsificados. El celofán debe venir tenso y bien doblado, no flojo ni pegado con calor. Los testers, marcados como tales y muchas veces en caja lisa, se hicieron para el mostrador y pueden haberse probado, así que revísalos con el mismo lote y la misma impresión y págalos menos. Un bote abierto vale mucho menos que uno sellado, porque nadie puede demostrar cómo se guardó. Si te dejan abrirlo, mira y huele: una crema separada, oscurecida o con olor agrio, o un esmalte espeso que hace hilos, ya no sirve diga lo que diga la fecha.

Un anuncio de cosméticos con foto de la base:

recibe respuesta antes, porque ahí vienen impresos el vencimiento, el lote y el frasquito abierto. Toma una foto del frente con el celofán puesto, otra de abajo y, si es maquillaje, una muestra del tono a la luz del día con el nombre o número a la vista. Di si la caja se abrió, si algo de adentro se probó y dónde ha estado guardado: en el ropero del cuarto, no en una ventana donde pega el sol. Si separas un set, ponlo en el título. Quien viene desde Escuintla por un set navideño va a querer darle vuelta a la caja y leer la fecha antes de pagar, así que no le quites el celofán hasta entonces.