Relojes Para Mujer

Compra y vende relojes para mujer en Guatemala.

Los relojes para mujer van desde el reloj de vestir de cuarzo en brazalete fino hasta automáticos de acero y modelos boyfriend que también quedan bien en muñeca de hombre. En las relojerías guatemaltecas los de caja más pequeña se etiquetan “para señorita” y no “para dama”, y saber cuál busca le ahorra vueltas. Se mueven nuevos y usados, desde el reloj chapado que se regaló para unos quince años hasta la pieza suiza de acero que heredó de su mamá o de una tía. Quien vende puede ser una dueña que ordena su gaveta o una relojería, y quien compra le escribe directamente.

Tallas señorita, dama y boyfriend en relojes para mujer:

Tres nombres para una sola pregunta: cuánta muñeca cubre la caja. El reloj “para señorita” trae la caja más chica, casi siempre de cuarzo y con brazalete delgado, para muñecas angostas y niñas. “Dama” abarca los tamaños medianos que la mayoría usa a diario. Los boyfriend y unisex toman las proporciones del reloj de hombre y conviene probárselos antes de pagar, porque en una muñeca pequeña la caja se sale del borde. Si lo lleva con pulseras, una caja delgada se acomoda mejor junto a piezas de joyería para mujer.

Cuarzo, automático y relojes con cristales:

La mayoría de relojes para mujer son de cuarzo: precisos, delgados y no piden más que una batería cada tantos años. El automático se da cuerda con el movimiento de la muñeca y se para si pasa unos días en la gaveta, algo a tomar en cuenta si solo va a salir para bodas y para misa. Lo demás lo deciden la esfera y el acabado: nácar, bisel con cristales, acero combinado con dorado, o cerámica, que no se raya pero puede despostillarse con un golpe contra el filo de una mesa. En un reloj con cristales, revise que no falte ninguna piedra, porque el hueco siempre se nota.

Dorado, oro rosa y lo que el uso le hace al chapado:

Por debajo de la gama de lujo, casi todo reloj dorado o en oro rosa es de acero o latón chapado, no de oro macizo. El chapado iónico, que se anuncia como IP o PVD, dura mucho más que un baño electrolítico delgado, que se gasta primero donde rozan la piel y el escritorio: el broche, la parte de abajo del brazalete y los cantos de la caja. Cuando asoma el gris o el cobre, solo queda volver a chapar. El agua es la otra prueba. Muchos relojes de vestir aguantan lluvia y lavado de manos y nada más, así que un chapuzón en Panajachel o una ola en Monterrico pueden empañar el cristal por dentro. Antes de la playa, con algo de sombreros para mujer en la maleta, lea la tapa.

Precios de relojes para mujer, de la marca de moda al acero suizo:

Un reloj chapado de una marca de moda como Guess anda por los Q2,500 nuevo, y uno suizo de cuarzo para dama de Tissot arranca alrededor de Q3,000. De segunda mano, cada uno agarra por su lado. El de moda pierde casi todo su valor en cuanto se gasta el baño en el broche, porque se pagó por cómo se veía y eso es lo que se fue. El suizo de acero aguanta mejor: el acero no se gasta hasta el fondo, el mismo modelo se sigue vendiendo nuevo para comparar, y el comprador solo espera ponerle batería o correa.

Relojes de diseñador falsos y cómo se descubren:

Las copias de Rolex y Cartier abundan, y algunas pesan y brillan bastante bien. Un Rolex Lady-Datejust auténtico es automático, así que su segundero se desliza sin saltos; si brinca cada segundo, no hay más que hablar. La lupa sobre la fecha debe llenar la ventanilla con un solo número grande y nítido. En las marcas de moda, la copia se delata por lo liviana, un logo mal escrito y un grabado borroso en el broche. La caja y los papeles ayudan, pero también se copian. En un automático pregunte cuándo le dieron el último servicio; en uno de cuarzo, si la batería es reciente.

Fotos y datos para publicar un reloj de mujer:

Tome la esfera de frente y con luz de día, y después el broche y la parte de abajo del brazalete, donde se ve el desgaste del chapado. Diga si es talla señorita, dama o boyfriend y anote el ancho de la caja. Indique el mecanismo, si funciona y, si es automático, cuándo lo revisó un relojero por última vez. Si trae una dedicatoria grabada en la tapa, muéstrela: un reloj grabado cuesta más revenderlo. Quien venga desde Mazatenango a verlo va a querer ponérselo, comprobar que el broche cierra firme y mirar el segundero un minuto entero antes de pagar.