Herramientas Manuales
Compra y vende herramientas manuales en Guatemala.
En el taller guatemalteco la llave ajustable es un cangrejo, el destornillador es un desarmador y el juego de dados se pide como copas: con esos nombres conviene anunciar. Aquí se publica herramienta de mano nueva y usada, desde el maletín de copas milimétricas con su ratchet hasta la tenaza que amarra el hierro de una solera o el martillo de la gaveta de la cocina. Una buena herramienta manual le sobrevive a su primer dueño, y por eso la usada suele ser la mejor compra: el desgaste que importa está en las mordazas, los dientes y el ratchet, y todo se revisa en la mano del vendedor.
Copas, llaves combinadas y la cuestión de las medidas:
la mayor parte de la herramienta de un mecánico viene en estuche. Un juego de copas con el ratchet que las mueve y una fila de llaves combinadas alcanzan casi cualquier tornillo de un carro, y lo que hay que decidir es la medida. Las picops y camionetas que circulan en Guatemala son sobre todo japonesas y coreanas, Toyota, Nissan, Mitsubishi y Hyundai, todas con tornillería milimétrica, así que un juego mayormente en estándar, en pulgadas, no es el indicado para trabajar motor o frenos. La pulgada sigue sirviendo en maquinaria estadounidense vieja, algunos camiones y la plomería, donde la que agarra es la llave stillson. Una copa de seis puntas sostiene una tuerca apretada u oxidada que una de doce termina redondeando.
Alicates, tenazas y el cangrejo:
en la herramienta de agarre lo barato y lo bueno se separan rápido. La tenaza armadora, la que retuerce el alambre de amarre en cada cruce de hierro, es herramienta de albañil y lo que se le gasta es el filo: si ya no corta el alambre limpio, cumplió sus años. El alicate de electricista y la pinza de corte diagonal van en el cinturón del electricista, y Knipex o Klein en el mango es la gama por la que paga el oficio. Al cangrejo no conviene confiarle una tuerca pegada, porque una mordaza con juego se resbala y redondea lo que agarra. El barreno, la pulidora y el rotomartillo están en herramientas eléctricas, y la escalera para llegar al cielo falso, en escaleras y andamios.
Juego en caja frente a maletín de mecánico de marca:
un juego sin marca de unas ochenta piezas anda por Q250 a Q350 nuevo, y un maletín de mecánico de una marca como Stanley, con bastante más de cien piezas, cuesta de Q1,300 a Q1,900. En el barato el conteo se infla con puntas y medidas chiquitas; el caro es casi todo copas y llaves de las que sí se usan. Usado, a un juego lo pone de precio lo que le falta. Cada hueco vacío en el molde es una copa que el comprador tiene que conseguir suelta, y la que se perdió casi siempre es la medida que más trabajó, así que un estuche incompleto debe bajar bastante frente a uno completo.
El ratchet, las mordazas y el cromo en un juego usado:
empiece por el ratchet. Póngale una copa, móntela en un tornillo y jale fuerte en los dos sentidos: debe sonar parejo hacia un lado y trabar firme hacia el otro, y si salta con carga está gastado por dentro. Revise la pared de cada copa buscando fisuras finas y cromo descascarado, casi siempre señal de una copa cromada que alguien usó en una pistola de impacto, cuando para eso solo sirven las negras. Las llaves de boca se abren con el abuso, así que pruebe una en una tuerca y sienta si baila. La punta del desarmador debe estar en escuadra y no redondeada, las mordazas del alicate deben cerrar a lo largo de toda la boca, y al flexómetro hay que sacarle la cinta completa para ver que no tenga quiebres ni el gancho doblado. El óxido superficial se limpia; las picaduras en las caras que agarran, no. También circulan copias, sobre todo de alicates Knipex y de copas de marca: letras pintadas en vez de grabadas, una herramienta liviana para su tamaño y un precio que no cuadra con el nombre.
El maletín de copas abierto en la primera foto:
así el comprador cuenta cada espacio antes de escribirle. Diga la marca, cuánto es milimétrico y cuánto estándar, los cuadrantes que trae y qué piezas faltan. Use los nombres que la gente busca, copas además de dados y cangrejo además de llave ajustable. La herramienta suelta de un garaje que se vacía se vende mejor en un solo lote, con una foto por tipo, que en una docena de anuncios chiquitos. El mecánico que viene desde Escuintla o Huehuetenango va a traer un tornillo para probar el ratchet, así que mantenga el juego completo hasta la venta.